Gente de colores. Y yo de gris

Volver a empezar… otra vez!!!!

 

Hasta hace unas horas enfocaba mi cambio de ciclo (y de edificio) con una extraña mezcla de optimismo y pereza, dos “sentimientos” que se apoderaban de mi alternativamente, y (casi) a partes iguales.

Ahora ha acabado el primer día, y como esta mañana no he encontrado los auriculares del móvil, el camino de vuelta se ha hecho más pesado. Eso supone tiempo para pensar. Eso supone que dos o tres personas (si hay suerte) van a leer esto. Porque no tenía idea de actualizar en prosa (de momento). Nos hemos dado un tiempo porque tiene celos del verso. O eso dice. Yo creo que no le gusto.

Y además desvarío. Gracias en parte a que hoy he tenido la clase más surrealista de mi vida. No hay nada mejor que un profesor cachondo (y vasco) haciéndose el vasco de vez en cuando, y contando algún que otro chiste de vascos. Todo eso pasa factura.

Pero a lo que iba. Que el primer día de clase es la mejor forma de bajar a la realidad. Después de tres meses (oficiales) sintiéndome especial durante bastantes horas al día, toca la vuelta a la rutina, la de los mogollones de colores a las entradas de clases. Gente que ni te conoce ni te quiere conocer. Algunos hasta que te conocen y querrían no haberte conocido. Alguien hasta te habla. Pero estos son muy pocos. Los que abundan son los primeros. Esos que te miran por encima del hombro porque no eres nada más que parte del montón.

No mido 2 metros. No estoy cachas. No soy guapo (al menos para la mayoría de la gente). No soy conocido. En definitiva, no merezco la atención de nadie. Y lo se. Y no me importa. (Casi) nunca me importa. Es algo a lo que ya estoy acostumbrado. Menos estos últimos meses. Por eso ahora se hace duro pasar de convivir con 2 ojos que no dejan de mirarte, a convivir con 2000 ojos de los que no te miran ni 2. Supongo que ese es el punto donde alguien empieza a sentirse solo. O donde se da cuenta de que está solo. Cuando eres un extraño para todos, te conozcan o no. Realmente que se rían de ti (por nada) hasta pasa a un segundo plano.

 

Uff, hacia tiempo que no salía una entrada de este tipo, y me ha hecho recordar como empezó este blog, que últimamente parece el cancionero barato de un yonky adicto al teclado. Volverá la variedad (supongo).

 

Y como conclusión de la entrada, quedaría bonito decir algo así como que la felicidad es lo único a lo que no cuesta nada acostumbrarse

Anuncios
Published in: on 6 octubre 2008 at 7:27 pm  Comments (1)  
Tags: , , , , , , , , ,

The URI to TrackBack this entry is: https://eternonaufragio.wordpress.com/2008/10/06/gente-de-colores-y-yo-de-gris/trackback/

RSS feed for comments on this post.

One CommentDeja un comentario

  1. A veces me dan ganas de pegarte >_<

    No estás solo.

    No puedo estar presente las 24 horas del día, pero si hace falta restar horas de sueño para hacerte feliz, no lo dudaré ni un instante. Así las caras de tus compañeros de piso pongan la peor de las muecas de la historia, así me griten, me llamen de todo… Me importa una ******.

    No te dejaré solo…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: